María Santísima de la Esperanza en su Soledad luce ya el terno de hebrea, adelantándose casi tres semanas al inicio del tiempo litúrgico de la Cuaresma.
La dolorosa se presenta así conforme al carácter penitencial y austero propio de este periodo, disponiéndose con antelación al itinerario espiritual que conduce a la Pascua, en una decisión que subraya el sentido de preparación y recogimiento.
Vestidor: Iván Martín Orgaz
Fotografías: Iván Martín · Marcos Alarcón · Jorge Ruiz










