Toledo ya cuenta con la imagen que anunciará su celebración más universal. El Corpus Christi de 2026 estará representado por la obra “Piedra y luz”, firmada por la artista Belén Arteaga García, una propuesta que mira de frente a la esencia de la ciudad.
La creación plantea un diálogo entre lo tangible y lo trascendente. La piedra, símbolo del peso histórico de Toledo, se convierte en soporte de una luz que evoca lo sagrado, lo efímero y lo eterno. Una combinación que conecta directamente con el sentido profundo de una festividad que transforma cada año el corazón de la ciudad.
Más allá de su valor estético, la obra se presenta como una interpretación contemporánea de una tradición centenaria, aportando una nueva lectura visual sin perder de vista la identidad que define al Corpus toledano.
Con esta elección, Toledo activa su particular cuenta atrás hacia una de sus citas más reconocibles, donde arte, fe y patrimonio volverán a fundirse en las calles.




