La Junta de Cofradías y Hermandades de Toledo ha hecho público hace apenas una hora un comunicado en el que confirma que las cofradías podrán finalmente realizar su salida procesional desde la Catedral Primada durante la próxima Semana Santa. Una decisión que llega cuando faltan apenas dos semanas para el Viernes de Dolores y que pone fin —al menos oficialmente— a meses de incertidumbre.
Conviene recordar que hace meses la propia Junta de Cofradías había trasladado a las hermandades un planteamiento distinto, en el que se contemplaba que las cofradías no salieran desde la Catedral en el marco de las celebraciones del VIII Centenario del inicio de la construcción del templo primado. De hecho, esa fue la información que adelantó en su momento Toledo Sacro, al tratarse de lo comunicado entonces por la propia institución.
Durante estos meses, sin embargo, y tras conversar con distintas hermandades implicadas, este medio ha podido confirmar que la realidad organizativa estaba discurriendo en otro sentido, y que finalmente todo apuntaba a que las salidas desde la Catedral terminarían manteniéndose.
El comunicado difundido esta tarde viene, por tanto, a oficializar una situación que en la práctica ya se estaba preparando, aunque no deja de resultar llamativo que la confirmación llegue ahora, a tan escasos días del inicio de la Semana Santa.
Queda en el aire una pregunta evidente: ¿se ha tomado la decisión ahora o estaba decidida desde hace tiempo y simplemente no se había comunicado? Sea cual sea la respuesta, el calendario vuelve a evidenciar un problema recurrente en la organización de la Semana Santa toledana: la falta de previsión y la comunicación tardía.
Según ha podido saber Toledo Sacro, durante los últimos meses se realizaron incluso mediciones en distintos templos del casco histórico para estudiar la posibilidad de organizar salidas procesionales desde otras iglesias. Sin embargo, las limitaciones de espacio y logística terminaron demostrando la dificultad —cuando no la imposibilidad— de articular esas alternativas.
El resultado final será, por tanto, una Semana Santa esencialmente “normal”, precisamente en el año en que Toledo conmemora el VIII Centenario de la Catedral. Una efeméride que, en principio, parecía destinada a generar algún tipo de planteamiento extraordinario.
Entre las ideas que circularon durante meses figuró la posibilidad de establecer una carrera oficial con parada de las cofradías en el templo primado, integrando así el aniversario en el discurrir de las procesiones. Finalmente, esa iniciativa tampoco verá la luz.
Así las cosas, las cofradías seguirán entrando y saliendo de la Catedral como lo han hecho durante décadas. La confirmación llega tarde, pero al menos despeja definitivamente una incógnita que —una vez más— ha acompañado la preparación de la Semana Santa hasta prácticamente el último momento.
Y mientras tanto, en el ambiente cofrade vuelve a quedar esa sensación ya conocida: meses de rumores, semanas de dudas… y decisiones que se anuncian cuando el calendario ya no admite demasiadas alternativas.




