La Hermandad del Cristo de la Esperanza trasladará a su Titular el próximo viernes 20 de marzo de 2026 desde la Iglesia de San Cipriano, sede canónica de la corporación, hasta la Iglesia de San Andrés, templo del que parte cada Lunes Santo su estación penitencial.
El traslado se realizará en Vía Crucis, tras el acuerdo adoptado ayer por la Asamblea General de Hermanos, y será la primera vez que se lleve a cabo de forma pública y con sentido piadoso, dejando atrás el traslado privado realizado hasta ahora. El acto comenzará a las 19:00 horas con la celebración de la Santa Misa en San Cipriano, desde donde partirá posteriormente el rezo del Vía Crucis.
Esta decisión se suma a una proliferación creciente del rezo del Vía Crucis durante la Cuaresma, una práctica cada vez más presente en el calendario cofrade de la ciudad. Hermandades como la Hermandad de la Humildad, con su Vía Crucis en el claustro de San Juan de los Reyes, la Hermandad del Santo Encuentro de Santiago por las calles de su feligresía, o la Hermandad del Cristo Nazareno Cautivo en el Polígono, vienen contribuyendo a reforzar el sentido penitencial de las semanas previas a la Semana Santa.
Más allá del propio acto, este Vía Crucis se enmarca en una línea de cambios iniciada el pasado año por la cofradía del Lunes Santo, marcada por la incorporación de nuevos elementos devocionales, el cuidado de los detalles litúrgicos y una manera distinta de entender su proyección pública. Una evolución que lanza también un mensaje claro a aquellas hermandades que aún realizan traslados de forma privada: abrir estos gestos a la ciudad, con sentido orante y catequético, puede enriquecer no solo a la corporación, sino al conjunto de la vida cofrade.




