El primer viernes de marzo ocupa desde hace años un lugar singular en el calendario devocional de la ciudad. En esa jornada, Toledo renueva una tradición profundamente arraigada: la veneración a las imágenes de Jesús Nazareno mediante los devotos besapiés que, a las puertas de la Cuaresma más intensa, convocan a fieles y devotos en distintos puntos de la ciudad.
Mañana volverá a repetirse esa estampa que, año tras año, marca uno de los momentos más íntimos del tiempo cuaresmal. En el casco histórico, la mirada se dirige hacia Santiago del Arrabal, donde la Hermandad-Esclavitud del Santo Encuentro expondrá a la veneración de los fieles a Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Desde las 17:30 horas, la sagrada imagen permanecerá en devoto besapié dentro del marco del Solemne Triduo Doloroso. La jornada continuará con el rezo del Santo Rosario y el ejercicio de las Cinco Llagas a las 19:00 horas, culminando con la Santa Misa a las 19:30.
Mientras tanto, en el barrio del Polígono, la devoción se concentrará en torno al Señor Cautivo, titular de la parroquia de Parroquia de San José Obrero, donde se celebrará el primer día de su triduo con una intensa jornada de oración.
El templo abrirá la jornada a las 08:00 horas con la exposición del Santísimo, estableciéndose turnos de vela durante toda la mañana. A las 10:00 horas se celebrará la Santa Misa, permaneciendo durante todo el día la imagen del Señor a los pies del altar para que los fieles puedan acercarse en devoto besapié. La jornada concluirá a las 19:30 horas con la reserva y bendición y la Santa Misa, presidida por D. Joaquín Garrigós, párroco de Mocejón.
Dos barrios, dos templos y una misma tradición que cada primer viernes de marzo invita a los toledanos a acercarse al Señor en una de las expresiones más sencillas y profundas de la piedad popular. Un gesto humilde —besar los pies del Nazareno— que, año tras año, vuelve a marcar el pulso devocional de la ciudad en los días que anuncian la cercanía de la Semana Santa.




